¿Ya leyeron la revista Contrabando? Yo no he podido. Lo único que he encontrado en la red es este artículo anti-blogs del director de la nueva publicación, cuya edición N° 1 está agotada... y el escrito es candela.
Hay gente disgustada (ver Cable a tierra). Eso me llama la atención pero no me importa específicamente. Para resumir mi posición, creo que cuando escribimos es para que nos lean y luego de que nos lean, hablen bien de nosotros (¡que rico!) o que nos critiquen (¡qué maluco!).
Considero que, en todo caso, este incidente que ha creado la opinión de Moleiro, publicada sobre el papel lustroso de la nueva revista de Bs. 8.000, por ahora, sirve para que nos conozcan mucho más y aunque me parece una nota amarillista, la recomiendo, porque es como si nos diesen a tomar un purgante, que nos estremece en el cuerpo, pero nos puede llegar a limpiar las vías digestivas y hasta puede hacernos pensar en que debemos conducirnos mejor.
Agranden la imagen si la quieren leer...
Una vez leído el artículo, pienso que cada quien habrá sacado sus propias conclusiones y lo que voy a decir puede provocar repudio, pero también podrían algunos coincidir conmigo.Siempre he dicho que toda generalización es mentirosa. Así como en la sociedad en general, en la Iglesia, en el gobierno, en la oposición, entre los ingenieros, los abogados y los comunicadores ... hay gente buena y hay gente mala, hay quien busca un cargo, un cambur o lo que no se le ha perdido; pero también están otras personas, unas vivas y otras gafas, unos comprensivos y otros necios... Como dice aquella frase curera, "de todo hay en la viña del Señor...".
A veces también hay enfrentamientos, no sólo entre no blogueros, sino igualmente entre quienes escriben en las bitácoras, y casos de esto hay varios en la blogósfera venezolana.
No podemos generalizar. Eso de maldecir a otros, como lo hace Alonso Moleiro, siempre me ha parecido una idiotez y una grosería, propia de gente necia.
Lo que más me gustaría es que en los limitados espacios de la revista o en los amplios espacios de la internet, Moleiro comentase las reacciones a su artículo en la sección Vade Retro, rectificando si fuese el caso o reafirmando su posición, si así lo desea.
También el lector podría leer Sobre la libertad, quizás una de las obras más importantes de John Stuart Mill. Un extracto del libro de Mill puede leerse en el sitio web del Instituto Cato, haciendo click aquí.
(A propósito del título de esta nota quiero mencionar que se refiere directamente al revulsivo artículo de Alonso Moleiro. Lo hice pensando también en Leonardo Padrón, quien esta semana en Globovisión, comentando la muerte de Yanis Chimaras, se preguntaba tácitamente si somos benditos o malditos al confesar que denominar a Caracas en su recién finalizada telenovela "Ciudad Bendita", fue una manera de no ser tan duro -la quería llamar Ciudad Maldita, en realidad-, aunque también expresó que Caracas dejó de ser una ciudad para convertirse en un absurdo).
















